Vara de Rey

Historia de Ibiza

De una antigüedad de 223 millones de años existen en la isla formaciones rocosas, época en la que no existía el Mar Mediterráneo sino que otro mar , mucho más grande que el actual, que cubría parte de lo que hoy son las Baleares, era el Mar Masajeas. Una vez que se acercaron las placas de Africa y Europa, esto sucedió hace 65 millones de años, se creo la cordillera Bética, de la cual Ibiza forma parte.
sepulcre megalitic
Hace unos 15 millones de años fue la última fase de plegamientos y es en esta época cuando nacen las islas Pitiusas. En Ibiza hay sedimentos de los períodos secundario, terciario y cuaternario.

Hace unos 8000 años en la Edad de Piedra, llegaron los primeros colonizadores, de esta época tenemos el monumento Can Sargent, (entre la costa y el aeropuerto). La historia de Ibiza comienza a escribirse 1600 años antes de Cristo, donde se construyeron unos rudimentarios poblados,a base de grandes círculos de piedra, como los de las laderas del Cap d' es Llibrell en Santa Eulalia. Si bien no se relaciona cronológicamente hasta el 654 en que Cartago funda Ebusus = Ibiza, siendo Diodoro Sículo quien nos proporcione la primera referencia ya que llama a la isla Pitiusa a causa de la multitud de pinos que en ella crecen. Con los fenicios floreció la cultura y la economía. El mayor Museo Púnico del Mundo se encuentra en Ibiza, Museo Puig des Molins. Se construyeron las instalaciones para la explotación de sal y probablemente las minas de plomo de San Carlos.
ibiza
Los cartaginenses de Ibiza habían salido de Fenicia, eran muy buenos comerciantes, de esta época tenemos los siguientes yacimientos: Puig d'es Molins en Ibiza capital, Ca'n Sora en San José, Es Curieram en San Vicente, este último es el templo de la diosa TANIT. Después, y tras la dominación romana, la ciudad de Ibiza consigue el título de Ciudad Confederada, de esta civilización nos queda el acueducto de S'argamasa, en Santa Eulalia y las estatuas que estaban, hasta hace poco, en la puerta de entrada a D'alt Vila, ahora se encuentran en el Museo Arqueológico.

Los cinco siglos siguientes son de los bárbaros y bizantinos, de esta época conservamos la iglesia catacumbaria de Santa Inés. Hasta que en el 711 llegan los árabes, de aquí nos quedan los restos de la muralla de la calle San José de dentro de D'alt Vila así como los torreones. Que fueron vencidos por Carlomagno en el 787. En el 832 llegaron los mauritanos y el 859 hubo luchas con los vikingos.
san ciriaco
De todas formas, la fecha clave para la isla es la del 8 de agosto de 1235 en la que se materializa la conquista catalana. Se puede admirar una pequeña capilla en la calle de San Ciriaco, reza la tradición de que por aquí entró el primer soldado catalán.

La isla y la ciudad fueron divididas entre los conquistadores, instaurándose un sistema feudal que no beneficiaría nada a la isla. En 1299 el rey de Aragón Jaime II creó la Universidad, sistema de autogobierno que se mantuvo hasta el año 1717. La ciudad cristiana fue transformándose y adecuándose a las necesidades de la nueva sociedad. La disposición tripartita de la madina islámica fue desapareciendo paulatinamente, al tiempo que los lienzos intermedios de la muralla quedaron absorbidos por las edificaciones urbanas, manteniendose el recuerdo de los recintos árabes en la denominación de las distintas partes de la ciudad: Vila de Dalt, Vila d'Enmig y Vila d'Avall o arrabal. En 1354, a raíz de la guerra entre Aragón Castilla, la ciudad fue atacada por Pedro el Cruel, rey de Castilla, que produjo graves destrozos en la muralla además de saquear la zona del Pla de Vila. En aquella época la ciudad todavia estaba protegida por la fortificación de origen árabe, que hubo de reforzarse después del conflicto.
santa maria church
Durante los siglos medievales surgieron nuevos edificios, tanto de carácter civil como religioso. En la parte más alta de la ciudad se instaló la sede de la Universidad y junto a ella la Capilla del Salvador, y la Cúria. En cuanto a la iglesia de Santa Maria fue ampliada con la construcción del ábside gótico y la torre del Campanario. Estas edificaciones se dispusieron en torno al cementerio, que hasta el siglo XVII ocupó la actual plaza de la catedral. Por su parte, el recinto del castillo-almudaina fue adaptado a las nuevas necesidades militares y políticas, siendo la residencia habitual de los representantes feudales y gobernadores.

En el siglo XV se disfrutó de una época de bonanza, que en el ámbito de la ciudad se plasma en la aparición de nuevas casas y otros edificios con elementos decorativos renacentistas. La iglesia de Santa María fue de nuevo ampliada con la construcción de capillas en la nave. A final de este siglo y sobretodo durante el XVI, la ciudad y la isla sufrieron continuos ataques de la armada turca, que pusieron en evidencia la debilidad de las viejas murallas medievales que finalmente fueron substituidas por el recinto abaluartado renacentista que todavía se conserva.
ibiza marina
Durante los siglos XVII y XVIII la ciudad creció fuera de las murallas, formándose el barrio de la Marina, donde vivían marineros y otras personas relacionadas con la actividad portuaria. Este barrio fue protegido con la construcción de la Estacada. La relevancia comercial de la zona llegó a superar a la de la ciudad amurallada, a pesar de que el crecimiento se limitó por las exigencias militares que trataron de reducir su expansión.

Ibiza se convirtió en sede Episcopal en 1782 y al año siguiente tomó posesión de su cargo el primer obispo: D. Manuel Abad y la Sierra. Desde entonces llegaron a la isla los nuevos criterios de ilustración que contribuyó a la modernización de las estructuras sociales, mejorándose los servicios existentes y creando otros nuevos. El crecimiento urbano continuó a lo largo del siglo XIX; en la Marina fueron construidos la Pescadería y el Mercado, cerca de la entrada a Dalt Vila. Este barrio volverá a crecer con la construcción de un nuevo ensanche: el Poble Nou y para hacerlo se demolió la primera estacada, construyéndose otra paralela, a lo largo de la actual calle de Conde Roselló.

A finales del XIX se produjeron tres hechos importantes para la ciudad: la demolición de la segunda estacada, permitiendo el crecimiento urbano a la zona de Vara de Rey; la construcción de nuevas carreteras y la ejecución de las obras del puerto, que favorecieron el aumento de las comunicaciones marítimas con la Península y Palma de Mallorca, incidiendo positivamente en la vida urbana y rural de la isla.
top